Incapacidad laboral por artrosis

Incapacidad laboral por artrosis

Las estadísticas no mienten. La artrosis provoca el 21% de las bajas laborales permanentes. Unos 800.000 españoles mayores de 40 años padecen artrosis de cadera. El coste de esta patología es muy alto, dado que buena parte de los afectados están en edad laboral y tiene que dejar su trabajo por la enfermedad. En estos números estoy yo incluido. Sin embargo, el camino hasta llegar a esta incapacidad no fue nada fácil.

La verdad es que no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Además de producir un dolor intenso, la artrosis de cadera me provocaba día a día la pérdida de movilidad en la articulación. Además me provocaba una gran limitación, tanto para realizar actividades laborales como para llevar una vida normal. Por eso no me extraña que en torno al 40% de las bajas permanentes por invalidez que se conceden en España se deben a enfermedades reumáticas y, de ellas, el 54,4 % se deben a la artrosis, lo que supone algo más del 21% del total de bajas permanentes. Parece que no es un dolor que te impida trabajar, pero os juro que es como tener perros que te desgarran por dentro.

Medicamentos

Recuerdo cómo fueron mis primeras visitas al médico. La primera opción terapéutica es siempre el famoso paracetamol. Estaba bien para unas horas y para los primeros días. Pero en seguida mi cuerpo adivinaba su presencia y el dolor aumentaba. Como no notaba mejoría, pasamos a los antiinflamatorios no esteroideos o AINE. La verdad es que estos analgésicos opioides se alimitan a los episodios agudos de dolor. Y pueden ser de utilidad en los pacientes que no controlan el dolor sólo con paracetamol o AINE. Claro que me iba mejor, pero no para llevar una vida normal.

Ejercicios físicos

Los médicos también intentan paliar estos dolores con ejercicios físicos. Me recomendaban el ejercicio aeróbico (caminar, bicicleta estática, natación…) para mejorar el desacondicionamiento físico. Luego también los ejercicios de fortalecimiento (repeticiones utilizando con alguna resistencia) para mejorar la debilidad muscular regional. Pero con el paso del tiempo me dolía más y más. Yo le pedía al médico que por favor me hicieran pruebas, porque no podía, pero él, erre que erre. Menos mal que no estoy gordo, peso 74 kilos, porque si no veía que me decía que era por eso.

Y como no veía solución, y recomendado por un amigo, decidí poner mi caso en manos de abogados. Contacté con la web incapacidadlaboral.info y me decidí a reclamar lo que yo consideraba justo, mediante la justicia. Gracias a ellos logré la incapacidad Laboral Permanente. Ya que estaba afectado por un proceso patológico o traumático derivado de una enfermedad, y por eso veía anulada mi capacidad laboral de forma definitiva. No era fácil que me la dieran, pero con mis informes privados y simplemente con verme, la justicia, por una vez en este país, me dio la razón.

No era broma, después de dos años jubilado, me tuvieron que poner una prótesis de cadera. Sin duda, una medida eficaz y coste-efectiva en pacientes cuya artrosis presenta una gran degeneración de la articulación, lo que les provoca dolor y una limitación funcional, como pasaba en mi caso.

Lo que está claro es que a veces pensamos que el dolor de huesos no es una causa para poder tener la invalidez, por lo tanto, hay que asesorarse y luchar por ello.