Patenta tus creaciones 3D

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Patenta tus creaciones 3D

De un tiempo a esta parte, sobre todo gracias a la aparición de las impresoras 3D, son muchos los usuarios que han creado planos desde cero para construir ciertos objetos, desde juguetes o muñecos en miniatura hasta armas de fuego o carcasas para teléfonos móviles. A nivel profesional, este tipo de maquinaría se usa mucho en la industria automovilística, para crear ciertas piezas de motor y probarlas antes de instalarlas en un modelo nuevo de vehículo. Lógicamente las marcas patentan esas piezas antes de su difusión para asegurarse que son los únicos propietarios de su comercialización, pero los usuarios particulares no tienen esa costumbre y aunque muchos de ellos suben a la red sus planos de manera altruista por convicción, otros se plantean ganar algo por vender ese trabajo.

Tecnologyk, empresa especializada en la venta y distribución de impresoras 3D industriales asegura que si aquellos ingenieros o arquitectos que elaboran planos 3D para impresoras decidieran patentar su trabajo y venderlo a diferentes empresas o incluso a través de Internet, podrían iniciar un negocio que, aunque ahora no parece tener mucha salida, podría convertirse en todo un filón si el auge de las impresoras 3D sigue en aumento.

Patente

Patentar un producto significa que pasa a ser de tu propiedad y que nadie, bajo ningún concepto, puede reproducirlo. Por ello, si patentas tus planos de objetos para impresión 3D conseguirás:

  • Impedir su reproducción o imitación.
  • Mejorar tus ingresos pues, si alguien quiere acceder a dichos planos, tendrá que pagar por ellos.
  • Vender tus planos siempre que quieras e incluso cederlos a otras empresas.

Las idea no son rentables, las patentes sí.

Ahora bien, las patentes no son para siempre, duran un tiempo limitado por lo que deberás realizar una renovación si no quieres que el producto patentado pase a ser de dominio público, lo que significa que cualquier persona podrá hacer uso de él. En España, el tiempo de validez de una patente suele estar en los 20 años.

Para patentar un producto debes:

  • Definir qué es lo que vas a patentar (nombre, logotipo, marca, producto).
  • Comprueba que no se haya registrado con anterioridad.
  • Inicia los trámites oportunos para patentar tu producto.
  • Espera a que aprueben tu solicitud

La oficina de patentes es la OEPM, y el proceso para patentar algo es bastante sencillo.

Qué podemos imprimir

A nivel profesional hemos visto cómo las impresoras 3D han ido evolucionando para cubrir todo tipo de aplicaciones. Actualmente los médicos son capaces de imprimir un órgano humano para realizar un trasplante (sobre todo huesos fracturados o con osteoporosis), se pueden crear obras de arte, fármacos, monturas para gafas, bioimpresión, etc.

Sin embargo, a nivel particular, el uso más común es el diseño de piezas, tanto para solucionar pequeños problemas del día a día como para hacer que sus máquinas fabriquen otras máquinas. De ahí que lo más beneficioso para los ingenieros sea crear planos de tuberías, decoración, etc. Cosa usables a las que se puede dar utilidad en todos los hogares: soportes de mesa para teléfonos móviles, soportes de pared para espejos, llaves para abrir cajetines de luz y agua de casa… Incluso parece tener muy buena acogida en el mundo de los juegos rol, ya que podemos imprimir figuras para juegos de mesa como las que venden en tiendas especializadas.

Una usuaria nos explica que llevaba bastante tiempo con la manilla de la nevera rota, en 10 minutos tomó medidas y diseñó un modelo similar que actualmente funciona perfectamente. También se pueden fabricar herramientas concretas como llaves específicas, de carraca o incluso una llave inglesa.

En un plano un poco más profesional hemos conocido usuarios que han creado maquetas para planos arquitectónicos e incluso hay un informático que ha conseguido diseñar e imprimir complementos para videoconsolas que funcionan a las mil maravillas.

En la web Thingiverse podemos descargar múltiples diseños de productos imprimibles gratuitos por lo que, si te lanzas a la aventura de crear una web con planos de pago, asegúrate primero de que no podemos encontrarlo antes gratuitamente en esta plataforma.

Para diseñar podemos optar por programas como OpenSCAD, Google SkettchUp o AutoCAD.