Potenciar la confianza en la ley, principal medio para evitar el miedo si sufrimos violencia de género

Autor   

Potenciar la confianza en la ley, principal medio para evitar el miedo si sufrimos violencia de género

Vivimos un tiempo en el que todavía existen muchas lacras sociales que es necesario erradicar de raíz pero con las que es muy difícil acabar. Podríamos decir que de la que vamos a hablar es, quizá, una de las más preocupantes en el momento en el que nos encontramos y una de las que más nos repugna. Hablamos de la violencia de género, un asunto que, tristemente, siempre está de actualidad y contra el que, por suerte, hay muchas personas tratando de pelear con todas las armas que nos otorga la ley.

La violencia de género es un problemón en un país como España. Es mucho mayor de lo que la gente puede llegar a pensar simplemente por un motivo: porque engloba muchas más cosas que lo que está relacionado con la violencia física. La violencia de género es, en efecto, un modelo que engloba también factores que son psicológicos y que pueden afectar tanto o más que un golpe. Debemos tener todo esto en consideración a la hora de valorar el alcance real que tiene una lacra social como de la que venimos hablando, que todavía no es tomada en serio por muchas personas en nuestro país.

Una noticia que fue publicada por el diario Público informaba del número total de víctimas mortales que registró la violencia machista en el año 2019. En total, fueron 60 las mujeres que perdieron la vida en España a causa de los malos tratos a los que eran sometidas por parte de sus parejas. Es evidente que esta situación no se puede consentir y que la ley tiene que ser mucho más dura que los sujetos que infligen estas agresiones. Y es que el año pasado fue el peor en materia de asesinatos desde el 2015.

Lejos de detenerse, el fenómeno ha seguido creciendo y haciéndose cada vez más peligroso, máxime en un momento histórico como el actual, en el que las recomendaciones sanitarias y administrativas han sido las de quedarse en casa a fin de evitar el contagio por coronavirus. Una noticia cuya autoría corresponde al portal web The Objective indicaba que, para el mes de agosto, ya eran 28 las víctimas mortales de la violencia de género en nuestro país. Una verdadera masacre que se repite año tras año y a la que hay que poner coto de alguna manera. Y cuanto antes, mejor.

Uno de los problemas que presenta la mayoría de los casos de violencia de género es que la víctima no se atreve a denunciar a quien la maltrata. En general, no ha existido una confianza plena en la legalidad española a la hora de solventar este tipo de casos y establecer las condenas pertinentes a todas aquellas personas que maltratan a sus parejas. Los profesionales de Bufete Trujillo nos han comentado que el miedo es el denominador común en todos estos casos pero que parece que, poco a poco, son cada vez más las personas que, habiendo sufrido agresiones físicas o psicológicas por parte de sus parejas, se animan a dar un paso hacia delante y buscar el asesoramiento necesario para denunciar.

Tolerancia cero

No hay tolerancia posible con todas esas personas que agreden de alguna manera a sus parejas. Creemos que es necesario que la sociedad se conciencia muy bien al respecto de este tema, porque se trata de un asunto muy importante y por el cual un país como España es bien conocido a nivel internacional. No hay derecho a que se sigan produciendo fallecimientos a causa de la violencia de género, pero también nos gustaría dejar claro que, por mucho que no haya un asesinato de por medio, la violencia contra la mujer jamás estará justificada.

Desde las diferentes administraciones se han promulgado leyes que tratan de evitar estas situaciones. Pero lo cierto es que la violencia machista se sigue desarrollando en nuestros pueblos y ciudades, en nuestras calles y plazas. Solo un endurecimiento de las penas, unida a una educación más igualitaria entre los hombres y las mujeres, puede hacer que se reduzcan todos estos casos y que, de una vez por todas, España sea un país más libre de violencia de este tipo, siempre tan repugnante y horrible.

Quedan muchas cosas por hacer, pero confiamos en que, entre las administradores públicas y los expertos en legalidad, seamos capaces de establecer las pautas que nos permitan no solo facilitar que alguien que haya cometido un delito relacionado con la violencia de género vaya a la cárcel, sino que contribuyan a eliminar la raíz del problema para evitar que se sigan produciendo tantos casos. Que la gente pierda el miedo a denunciar es una necesidad y solo se podrá conseguir si la confianza en la ley y las instituciones, en lo que tien que ver con este tema, crece.