El confinamiento provoca el aumento de divorcios en España

Autor   

El confinamiento provoca el aumento de divorcios en España

Dicen que uno de los días más felices de nuestra vida es aquel en el que nos casamos. La verdad es que, para analizar este asunto, habría que ver con más perspectiva lo que ha ido ocurriendo en nuestra vida después de ese día. Es posible que, visto con esa perspectiva, ese día no sea el más feliz ni mucho menos y que prefiriéramos no haber tomado la decisión de casarnos. Eso es lo que se suele pensar cuando llega la hora de romper el vínculo que habíamos creado e iniciar los trámites de un divorcio del cual queremos salir cuanto antes. 

El divorcio, en muchos casos, es una situación traumática. Lo puede ser para dos personas que se quieren pero que, por causas laborales o de otra índole, no tienen la capacidad para establecer una vida conjunta. Lo puede ser para parejas que tienen niños o niñas pequeñas. Lo es, también, para todas aquellas personas que han puesto todo su empeño en sacar adelante su relación y que son conscientes de que no lo han conseguido. Y un divorcio también puede llegar a ser traumático si, además de todo eso, nos encontramos con dificultades y retrasos legales que nos impidan resolver el asunto cuanto antes. 

Una noticia que vio la luz en la página web del diario ABC indicaba que España se encuentra entre los diez países que más divorcios sufre en la Unión Europea. Las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, unidad a las escandinavas Finlandia, Suecia y Dinamarca y a otros países tan dispares como la República Checa o Chipre se sitúan incluso por delante de la tasa de Portugal y España, que es bastante similar en términos porcentuales y teniendo en cuenta la diferencia que existe de población entre nuestro país y nuestros vecinos. 

La Cadena Ser, por su parte, informaba de algunas de las cuestiones que están relacionadas con los divorcios, entre las cuales se sitúa la edad media de los divorcios en España. Esa edad es de 16’8 años. Teniendo en cuenta este dato, nos produce una verdadera lástima que haya tanta gente que, después de un tiempo tan prolongado, decida terminar esa relación que mantenía con su pareja. Y de esas rupturas hubo 100.000 en el año 2018. Queda claro que no estamos hablando de cosas que sean puntuales ni mucho menos. 

¿Los motivos de que esto se produzca? La verdad es que hay un poco de todo: imposibilidad para pasar tiempo juntos, infidelidad, pérdida del amor, problemas económicos… Hay gente a la que le preocupa que el número de divorcios sea tan grande, pero debemos decir que, si se hubiera legalizado mucho antes, también en los años 60 o 70 se hubiesen producido muchos divorcios a lo largo y ancho de nuestra geografía. Es algo que no se puede negar y que todo el mundo asume. Lo importante es acertar con la persona con la que queremos casarnos para luego tener menos opciones de pasar por una situación así. 

Es importante resolver cuanto antes los problemas legales 

A fin de cuentas, un divorcio es dar como rescindido un contrato que habíamos firmado en otro momento de nuestra vida. Aunque es un problema más sentimental, lo cierto es que, en términos oficiales, es un asunto legal. Y es un problema legal al que cada vez se enfrenta más gente en España. Lo hemos querido consultar con los profesionales de Peñalva Abogados, quienes nos han comentado que, tras el confinamiento, ha aumentado de una manera considerable la cantidad de parejas que han decidido romper su relación. 

Ha sido una de las grandes causas que ha dejado el coronavirus en nuestra sociedad. Y es que la pandemia no solo se ha cebado con las vidas de muchas personas, sino que también ha agujereado el corazón de muchas viviendas, haciendo que haya sentimientos que se pierdan y que, desde luego, nada haya vuelto a ser lo mismo que lo que era con anterioridad al mes de marzo de ese fatídico 2020. La verdad es que es una pena que las cosas hayan funcionado así en los últimos meses, pero esta es la realidad en la que nos estamos moviendo en los momentos actuales. 

Es posible que, de cara a los próximos meses, la situación siga siendo bastante parecida a este respecto. Pero, por suerte, ahora contamos con un instrumento que permite hacer frente a esta situación y mejorar nuestra vida personal. Hay que pensar que, no hace mucho tiempo, era completamente imposible divorciarse y que eso nos podía condenar a una vida entera de sufrimientos y penurias. Nunca hay que enfrentarse con pena a un divorcio. Hay que tomárselo como el fin de una etapa, sí, pero como el inicio de otra nueva que promete muchos cambios para bien en nuestra vida.